Empieza a calentarse el ambiente

Día de publicación: 2019-04-13
Por: Azalea Lizárraga


No es tiempo de verano y tampoco termina de cuajar la composición de lo que son las nuevas realidades políticas del país, pero ya empieza a calentarse el ambiente al alborotarse el pajonal en torno a la próxima sucesión por la gobernatura de Sonora, y eso que para el 2021 falta una eternidad.

Ríos de tinta, saliva y megabytes habrán de fluir para intentar forzarnos, como ciudadanos, a que empecemos a espulgar a los pretensos a ocupar la oficina más refrigerada y resguardada del Palacio de Gobierno.

En los otrora partidos fuertes, como el PRI y PAN, no se ve figura alguna con los tamaños, fuerza y empuje para contrarrestar a quienes desde el frente morenista empiezan ya a dividir a las masas amorfas y disimbolas de ciudadanos que se agruparon en torno de la figura del otrora ninguneado Peje, y también a las filas de algunos de los que hoy colaboran con quién es nuestro presidente constitucional, Andrés Manuel López Obrador. Nos referimos, para empezar, a Ana Gabriela Guevara y Alfonso Durazo, ambos en cargos de primer nivel en el marco federal.

Ni duda cabe que ambos "la quieren”, pero las repercusiones, en el supuesto caso de que alguno de los dos abandone sus responsabilidades actuales para "buscarla”,  es de monumentales diferencias. Creo no equivocarme al pensar que la de Durazo cimbraría al sistema, no así la gacela de Nogales. Pero además, hay otros asegures, posibilidades y facultades de ambos que habría que considerar.

En este sentido, admiramos la forma habilidosa con que el experimentado comunicador Juan Carlos Zúñiga manejó entrevista reciente con la alcaldesa Célida López primero, respecto de lo que él ha manifestado reiterativamente, el mediocre accionar de los diputados en el Congreso del Estado, a lo que la alcaldesa expresó que desde su experiencia como diputada, consideraba era debido a la falta de preparación de los actuales legisladores, lo que debe motivar a los partidos a analizar más a quienes postulan como candidatos.

Ya en el terreno de los candidateables a la gobernatura, no extrañó entonces escuchar a nuestra aguerrida alcaldesa, cerrar filas en torno al titular de la Secretaría de Seguridad Pública en el país, Alfonso Durazo, con expresiones lapidarias como que para llegar a puestos de gran responsabilidad como son el Congreso, la alcaldía y, por supuesto, la gobernatura, se requieren muchos conocimientos y preparación, algo que es evidente no tiene Ana Gabriela.

No solo es querer, sino poder y saber cómo. Amén de que habría que ver quién está en el ánimo presidencial. ¿No lo cree usted así?

 

Larga vida a mi Alma Mater

Una experiencia no solo placentera, sino altamente enriquecedora en muchos sentidos, ha sido estar en el Diplomado de Economías digitales que la Universidad de Sonora ofrece no solo a sus académicos y estudiantes, sino al público en general.

Por lo general, a un diplomado no solo se acude para adquirir nuevos conocimientos, está el  placer de conocer personas con diversas formaciones profesionales y ámbitos de acción, lo que enriquece la discusión que se genera sobre la temática de los módulos. Al paso del tiempo he visto cambios importantes en el interés de los participantes, pero ahora con mayores bases y sustento. 

Alabo la participación de la mayoría de los docentes, el entusiasmo y ansía de saber de los  jóvenes alumnos y externos que empezamos a incursionar en estos mercados emergentes de la economía no tradicional, que paulatinamente van ganando terreno y reconocimiento.

Había casi olvidado la emoción del aprendizaje sobre temas novedosos, al menos para muchos de los presentes; el placer de la interacción e intercambio de conocimientos y hasta de dudas sobre ciertos temas; de conversar, café en mano por supuesto, de algo diferente a la grilla de café que los escenarios políticos del estado y país nos presentan diariamente y que, querámoslo o no, se convierten en tema de chismorreo, quejas y diatribas.

Dejó buen sabor de boca que, a pesar de la huelga existente en mi Alma Mater, ello no impidió continuar con las clases extramuros. Profesionalismo indiscutible de los organizadores y mentores del diplomado, con la consiguiente respuesta de los participantes.

Y es que la educación continua es energía revitalizadora, es crecimiento interior que cambia perspectivas, refuerza convicciones, nos quita telarañas y disipa la bruma que nos impide ver más allá de nuestra narices. Aprendizaje compartido que nos lleva a avanzar y ser mejores en esos temas que hemos adoptado como nuestros y nos definen personal o profesionalmente.

Y en este rubro, la Universidad de Sonora tiene mucho que ofrecer, aún con las zancadillas y golpeteo que algunas veces se suscitan en su interior o en torno a ella. Gracias a Dios su grandeza soporta y trasciende esto y más.

 

 

azaleal@golfo.uson.mx

@Lourdesazalea

Ir arriba