Queremos una educación exponencial

Día de publicación: 2019-05-30
Por: Azalea Lizárraga


Para los nacidos a mediados del siglo pasado, etiquetados elegantemente como "Baby Boomers” o, dependiendo de la resistencia a cambiar la indumentaria o el chip mental en el que "vivimos” los años más significativos de nuestra vida, algunos son conocidos coloquialmente como "chavorucos”, era común escuchar que solo a través del desarrollo de la  ciencia y la tecnología lograríamos crecer como país.

 

No cualquiera aspiraba a estudiar en los institutos tecnológicos o universidades de gran calado en los que la ciencia y la tecnología eran los campos de las grandes mentes brillantes de esos años.

 

Etiquetas van y vienen para adaptarnos a los tiempos que nos toca vivir. Hoy en día se estila el privilegiar todo lo referente a las licenciaturas STEM, acrónimo de las siglas en inglés, acuñado para designar a las Ciencias, Tecnologías, Ingeniería y Matemáticas como ese bloque disciplinar indispensable para alcanzar crecimiento sustentable y acceder al conocimiento y la economía exponencial y disruptiva que caracteriza a las nuevas generaciones de los millenials -nuestros hijos- o los jovencitos Z que hoy nos dejan con la boca abierta -para bien y para mal-.

 

Una banderola que el ex secretario de educación y cultura, Ernesto de Lucas,  supo manejar para canalizar apoyos y tratar de despertar el interés en la educación básica y media superior para que, sin dejar de lado la atención que debe prestarse a las ciencias sociales, la cultura, las artes o la actividad deportiva -todas ellas tienen sus espacios de apoyo y promoción- se incentivara a los jovencitos con esa curiosidad natural que, adecuadamente canalizada, se convierte en mentes innovadoras,  creativas, disruptivas (aprovechando que está de moda esta palabra).

 

Iniciativa que retomó el Gobierno del Estado, así como las instituciones educativas de todos los niveles y que representan que los temas educativos, usualmente ignorados en las acciones de comunicación, sean las estrellitas que a los ciudadanos nos hacen soñar con mejores oportunidades para las nuevas generaciones que traen un chip creativo e innovador integrado, que no entienden de barreras territoriales y que consideran que la internacionalización en el proceso educativo debería ser la norma requerida.

 

A veces cree uno que lo que pasa en nuestro estado aplica para el resto del país, pero no  siempre es así.  Escuchaba recientemente el reclamo que diversos grupos han hecho al presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la falta de apoyos para que jóvenes estudiantes que le meten ganan para sobresalir en sus campos de estudio y seguir en esa ruta.  

 

Entendemos que los ajustes en el inicio de un nuevo gobierno son necesarios, pero desde nuestra óptica muy personal, los ajustes a rubros de los sectores educativo y salud deberían dejarse para cuando ya se conociera el andamiaje de tales sectores, porque hacerlo a priori, por oídas y asegures, se corre el riesgo de afectar seriamente las células básicas, como son los jóvenes estudiantes.

 

Pero en nuestro estado, aunque se batalla y se tiene que tocar fuerte las puertas, nuestros estudiantes pueden acceder a construirse mejores oportunidades. Así, vemos a estudiantes del  Cobach, participando en olimpiadas del conocimiento tanto en territorio nacional como internacional y con el orgullo de verlos figurar en el medallero de los primeros lugares.  Claro que tengo que presumir a nuestro sobrino-nieto, Aarón Lizárraga Acosta, pre-seleccionado, hasta ahora, para participar en las Olimpiadas internacionales de Química. Algo impensable en nuestra época.  

 

 

No extraña entonces que la movilidad y la internacionalización sean de las grandes apuestas también en la Universidad de Sonora.  Nos tocó ser testigo  del proceso para que 38 alumnos de nuestra Alma Mater,  24 de licenciatura y 14 de posgrado asistan, a través del Programa Especial de Veranos de Investigación, a diversas universidades de Estados Unidos, aprovechando el trabajo de hormiguita que han realizado tanto las universidades como el propio gobierno del estado, y que cuenta con el fuerte respaldo de la gobernadora Claudia Pavlovich.

 

Súmele ustedes las decenas que cada año realizan otro tipo estudios en programas de movilidad para obtener una doble titulación o, simplemente, por la oportunidad de vivir otra experiencia educativa por uno o dos semestres en otra universidad, y aunque lo ideal sería que todos pudieran acceder a ello, la realidad es que seguimos en pañales en esto de poder garantizar igualdad de oportunidades para todos los estudiantes.  Pero de que estamos aprendiendo y avanzando, no cabe duda alguna.

 

Y esta semana, ese grupo de 38 de nuestros mejores estudiantes van a la Universidad del Norte de Texas, Universidad de Kansas, Universidad de Arizona y a las Universidades de Texas en Dallas y  en San Antonio, todos ellos provenientes de las áreas de ingeniería, ciencias exactas y naturales, ciencias biológicas y de la salud, y, de un área que está avanzando mucho en los temas de conocimiento de vanguardia que se han dado en llamar la economía exponencial de los nuevos mercados en línea, las ciencias económicas y administrativas, para adentrarse al estudio de temas relacionados con las ciencias genómicas, ingeniería biomédica, física médica, física de altas energías, ingeniería aeronáutica y aeroespacial, nanotecnología, inteligencia artificial y ciberseguridad.

 

Mentes creativas, talentos en construcción cuya mirada y franca sonrisa denota la alegría y  satisfacción de que sus sueños los esperan a la vuelta de la esquina, que al cruzar la frontera contrastarán programas de estudio, formas de vida y áreas de oportunidad para quienes ven en la educación una esperanza de crecimiento personal y profesional que esperan les permita un mayor bienestar familiar y social.

 

Esperemos, como bien lo dijo el rector de la Universidad de Sonora, Enrique  Velázquez, que el desempeño de estos jóvenes "abra las puertas a nuevas generaciones con deseos de prepararse en materia de investigación” y, como dijo la gober: "serán embajadores no solo de la Universidad, si no de Sonora”, una gran responsabilidad que solo los hizo esbozar una sonrisa nerviosa.

 

azaleal@prodigy.net.mx

@Lourdesazalea

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