México, de nuevo chivo expiatorio de Trump.

Día de publicación: 2019-06-07
Por: Feliciano J. Espriella


El pasado 30 de mayo, el presidente Trump escribió en Twitter que Estados Unidos impondrá un arancel del 5% a todos los bienes que ingresan a ese país desde México, a partir del 10 de junio próximo, e irlos subiendo hasta el mes de octubre, cuando alcanzarían el 25%.
Sirios y troyanos coinciden en que se trata de una estrategia política por su ya iniciada carrera en búsqueda de la reelección. Sin embargo, estrategia política, amenaza o lo que sea, si llega a implementarse será un duro golpe a la economía de nuestro país, la cual pudiera tener como efecto inmediato una recesión.
Inmediatamente partió a Washington una comisión negociadora de altos funcionarios del gobierno federal encabezada por Marcelo Ebrard, quienes se debieron haber entrevistado con el Secretario de Estado Mike Pompeo y altos funcionarios del gobierno norteamericano el pasado miércoles. Esta columna se escribió antes de esa reunión.
Más allá del éxito o fracaso de dicha reunión, en lo personal creo que hay buenas probabilidades de que no llegue la sangre al río, pero también estimo que de aquí a la elección presidencial de nuestros vecinos del norte, Trump seguirá utilizando de sparring a nuestro país, a veces golpeándolo, y muy frecuentemente sólo con fintas para atraer los reflectores hacia su patética figura.
Golpear a México fue la estrategia que Trump utilizó para allegarse votos en la contienda presidencial pasada y al parecer le generó buenos dividendos. No es de extrañar que recurra de nuevo a ella, y como el tema del muro lo agotó y fracasó, ahora parece que se apoyará en los temas migratorios y narcotráfico.
Pero es una navaja de dos filos y le puede salir el tiro  por la culata. Eso lo sabe porque ya lo ha vivido, y como todo orate, no degusta lumbre.

Jugando a perder, perder
México y los mexicanos nos veríamos sumamente perjudicados si se implementaran dichas medidas, pero los gringos también sufrirían estragos.
A nuestros productores se les reducirían las compras y repercutiría en la economía, afectando muy probablemente con incrementos en la paridad peso dólar, disminución en el crecimiento y la pérdida de empleos. Sólo que esos serán fenómenos que se manifestarán en el mediano plazo.
En cambio, la sociedad norteamericana empezará a sentir los efectos de inmediato, al repercutir los comerciantes el costo de los aranceles en los precios de los productos a los consumidores.
Y en cuanto a la balandronada de que las plantas automotrices norteamericanas volverán a Estados Unidos como consecuencia de las medidas, me parece que el presidente Trump peca de ingenuo, ignorante o cínico, porque lo más probable es que las ponga en el camino de la bancarrota si cumple sus amenazas.
Se establecieron en México, Brasil y otras naciones para ser competitivos, sobre todo frente a las armadoras asiáticas. 
Si con mano de obra barata que pagan en esos países, con más pena que gloria están enfrentando la competencia asiática, elevando sus precios finales vía aranceles o sus costos reinstalándose en la Unión Americana, quedarán inermes frente a Toyota, Nissan y  varias armadoras coreanas que vienen creciendo geométricamente.
Es un juego perverso de perder, perder. Lamentablemente los que perderíamos más seríamos nosotros. 

Respuesta de malnacidos y traidores
La respuesta de López Obrador en la carta que envió a Donald Trump, fue en términos generales bien recibida por la sociedad mexicana. Sin llegar a ser agachona, deja en claro y con firmeza la posición nuestra frente a la artera provocación, así como la intención de evitar cualquier enfrentamiento.
Opto por la prudencia, dijo el presidente. Fue la mejor estrategia sin duda. Enfrentarse un pugilista de peso ligero con un peso completo no sólo es temerario, es absurdo,  irracional y hasta suicida. Sin embargo, muchos verdaderamente malnacidos que no dudarían en entregar a Estados Unidos el resto de nuestro territorio intentaron azuzar a López Obrador para que se enfrentara con Trump.
El ex canciller de Vicente Fox, Jorge Castañeda, publicó un tuit en el que afirmaba que la carta "parece respuesta de miss universo: estoy a favor de la paz mundial”; y en una entrevista afirmó que la carta fue "lamentable, retórica y con nulo contenido”.
Luis Ernesto Derbez, otro ex ministro foxista, en varias entrevistas radiofónicas criticó la postura de AMLO y sugirió acudir a la respuesta espejo, incrementando los aranceles a las importaciones gringas. Ojo por ojo. 
Y el padre putativo de los dos anteriores, Vicente Fox, le pidió a López Obrador asumir el papel de Presidente y no de "apaciguador” ante las amenazas de Donald Trump sobre aplicar un arancel de 5 por ciento a productos mexicanos, como medida para frenar la migración ilegal.

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

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