Tiempos de innovar o morir en el intento…

Día de publicación: 2019-07-26
Por: Azalea Lizárraga


Es entendible que todo partido político tiene la obligación de legitimarse ante los ojos de los ciudadanos y, muy especialmente, entre la militancia y posibles simpatizantes, atendiendo la ideología y principios que enarbolan. En ese sentido, los dirigentes establecen estrategias de comunicación y agenda para convencernos que ellos son la última coca cola en el desierto.
Todos hacen su luchita; que les creamos o no es otra historia. A algunos, cualquier disparate les produce magníficos resultados pero hay otros que solo producen pena ajena. Claro, los hay quienes verdaderamente trabajan para inducir los cambios que nuestro país requiere para avanzar hacia una democracia participativa y el desarrollo óptimo de nuestras capacidades. 
En Sonora, la mayoría de los partidos están abocados a organizarse internamente y  formar nuevos cuadros políticos que coadyuven en el intenso trabajo que habrán de realizar, con mayor intensidad, a partir de mediados del año que entra y de cara a los comicios del 2021, activismo que los simples mortales consideramos entre las últimas de nuestras prioridades terrenales.
Pero no para ellos, porque después del tsunami moreno de las pasadas elecciones presidenciales y al sentir el golpe de cómo arropó a las elecciones locales, les gana el  nerviosismo para no cometer los mismos errores y la necesidad de encontrar el punto medio perfecto para no solo elegir a los mejores candidatos que garanticen el voto ciudadano hacia los colores que ellos representan, sino también, para no dejarse arrastrar por los consabidos compromisos con los liderazgos sempiternos del partido y aceptar las palomeadas de candidatos fast track, porque ya no garantizan resultados confiables hacia el partido postulante, a pesar de las carretadas de dinero invertido en las campañas.
En el Partido Acción Nacional, la dirigencia estatal que encabeza Ernesto Munro desde hace poco más de siete meses, tiene la encomienda de sacudirse las malas vibras que le dejó haber parido a una de las gubernaturas más corruptas que haya gobernado nuestro estado. Tarea que se le ha dificultado sacar adelante a pesar de su bonhomía y buenas intenciones al respecto. 
Es evidente que Munro no logra hacer el click necesario para emitir un mensaje contundente a la militancia del blanquiazul y, mucho menos, a la ciudadanía que todavía se siente molesta y agraviada por la estela de corrupción que escenificaron algunos funcionarios en la pasada administración estatal panista. No ha podido aglutinar favorablemente los liderazgos dispersos en los diversos municipios de la entidad. 
Esperemos que cuando menos en Hermosillo, la llegada de Luis El Güero Nieves a la dirigencia municipal logre inducir aires de renovación y activismo político, y si la dirigencia nacional le brinda su apoyo, genere cambios que logren permear entre la militancia.
Por rumbos del tricolor, Ernesto El Pato de Lucas Hopkins, tiene también escasos seis meses como dirigente estatal y se ha dedicado a organizar internamente a un partido que sufrió la peor derrota electoral en casi todos los municipios en los que tradicionalmente era partido vencedor, lo que algunos adversarios quisieran interpretar como un rechazo al gobierno actual, tratando de dejar de lado el tsunami moreno producto del hartazgo generalizado motivado por los altos índices de corrupción que percibimos en los partidos que tradicionalmente nos han gobernado.
El Pato, de personalidad innovadora y competitiva, admite sin tapujos y telarañas mentales, que el error de los priistas –y se incluye en el análisis- fue un exceso de confianza que no les permitió percibir las señales de alerta por parte de la ciudadanía; en otros predominó la arrogancia de sentirse arropados por padrinazgos políticos que, aunque a los priistas les cueste aceptarlo, han ido perdiendo fuerza y contundencia. 
Afirma, por tanto, que su partido elegirá de forma abierta a quienes lo representarán en la búsqueda de los espacios públicos que estarán en la contienda electoral del 2021.
Deseoso de que su partido sea la voz de los sonorenses que se sienten agraviados por la ambición y corrupción de ciertos funcionarios púbicos de la actual administración, ha expresado en diversos foros que presentarán demandas penales contra algunos de ellos.
Ojalá que en este proceso, El Pato no se desvíe de lo políticamente correcto, porque la gobernadora Claudia Pavlovich sigue siendo el liderazgo más prominente del tricolor y, cuando menos, debe alertarla sobre quiénes tiene en la mira y le brinde la opción de que ella misma se sume a su causa. Tampoco se trata de ser como los Morenos que defienden al tlatoani mayor hasta en lo indefendible, pero hay que cuidar las formas.
Por otra parte, Movimiento Ciudadano se sigue consolidando como una opción confiable para los sonorenses. Solo esperemos que den paso a nuevas caras y liderazgos en la oferta política que deberán presentar en las próximas elecciones.  Existe un amplio abanico de ciudadanos deseosos de colaborar para desarrollar y mejorar nuestro entorno.
La chiquillería, analizando prospectos para alianzas y no desaparecer del presupuesto, pero no se les ve labor de campo. Algunos, como el PRD, tendiendo alfombra roja a personajes que necesiten "comprarse” la seguridad de estar en las papeletas electorales, ahorrándose el desgaste de contender por la libre y canalizar recursos y esfuerzos a lo seguro.  No les alcanza para más… 
 
azaleal@prodigy.net.mx
@Lourdesazalea

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