Cumbre Sonora 2020

Día de publicación: 2020-02-13
Por: Azalea Lizárraga


Un muy Interesante ejercicio empresarial representa lo que conocemos como Cumbre Sonora 2020, que hoy en su octava edición tocó el tema de "México: vistas y visiones ante la incertidumbre global”, preludio de la Cumbre Álamos Alliance que se realizará en la colonial Álamos y que congrega a economistas, empresarios y conferencistas de talla internacional, con un peso muy específico en entornos económicos políticos y sociales globales, reunidos para analizar los retos y oportunidades de desarrollo global y de Mexico, en lo particular.

Nutrida asistencia integrada por representantes del empresariado sonorense, funcionarios públicos del ámbito municipal, estatal y federal, académicos, y jóvenes estudiosos de los temas económicos, intercalados con medios de comunicación y uno que otro desvalagado que no tenia ni idea de por qué o para qué fue… pero allí estaba.

La participación del Secretario de Economía, Jorge Vidal, se centró en lo que considera nuestras ventajas competitivas, entre ellos el tema del agua; energía limpia y fotovoltaica; crecimiento de la red de gas natural; la mayor comunicación y  movilidad en el estado con la conclusión y rescate de la red carretera; el crecimiento del sector automotriz, el eléctrico- electrónico y aeroespacial; y los nuevos proyectos mineros, enfatizando que generamos el 36% de la producción nacional. 

Afirmó que Sonora trae un ritmo de crecimiento del 2.5%, según datos del IMSS, lo que provee  un desarrollo socioeconómico estable para el estado.

Admito que suelo perderme cuando un economista toma la palabra y con términos rimbombantes cobija datos que poco o nada aportan al entendimiento del entorno socio-económico que, dicen, están interpretando para los  simples mortales. Por ello, fue una grata sorpresa la conferencia que desarrolló la directora general de "Mexico ¿cómo vamos?”,  Valeria Moy, para pintarnos una realidad con "otros datos”, también alejados de los que maneja la presidencia de la república respecto del desarrollo y crecimiento económico nacional y, en forma clara y contundente, el contexto de nuestro estado en el entorno nacional.

Para empezar, describió que esperar un crecimiento económico del 4.5 % anual , es "casi aspiracional” para nuestro país, ya que en el 2019 enfrentamos un decremento del 0.1% y eso que somos un país con economía emergente, lo que se supone debería facilitarnos hacerlo.

Y nos tundió con datos duros generados en el 2019, como el hecho de que en dicho periodo se sumaron un millón 200 mil personas con necesidades de empleo, y tan solo se crearon 342 mil empleos formales, lo que obviamente da cuenta del crecimiento de la economía informal -o lo que es peor, de la economía ilegal que da cuenta del clima de violencia nacional que generan las actividades del narcotrafico-;  así como que la inversión pública ha disminuido significativamente, lo mismo que la competitividad y la productividad laboral.

Un oscuro panorama nacional del que no escapan los estados y que al no poder remontar estas estadísticas, genera  destrucción de las células familiares y amenaza el futuro de los jóvenes en nuestro país.

En Sonora tampoco hacemos malos quesos y, aunque no con datos tan dramáticos o de lamentables consecuencias -tenemos un colchoncito de tiempos mejores-,  nos recetaron numeritos cabalísticos que hablan de que en nuestro estado disminuyó la actividad económica que se caracterizaba por estar siempre a la alza; que la generación de empleo formal (avalada por el IMSS) fue muy baja, tan solo 9,626 este año, muy alejado de los 30,110 que establecimos como meta anual.

En informalidad del empleo alcanzamos el 39.9%  -contra el 52% nacional-, lo que revela que un amplio sector de sonorenses no tienen acceso a la seguridad social, ni a un sistema de pensiones-jubilaciones, lo que seguramente representa una problemática social que hará crisis en el corto plazo.

Al referirse a los índices de pobreza, entendida esta como la población que no puede adquirir la canasta alimentaria básica, en Sonora tenemos un 26.9% que contrasta con el 75% nacional que se  concentra en los estados del sur del país. No extraña entonces que los programas sociales para remediar la pobreza en el país sean tan solo un paliativo temporal, por lo que seguimos perpetuando la pobreza en generaciones por venir… una dolorosa pobreza ancestral que daña el tejido social de las comunidades.

Mexico refleja un panorama de profundas diferencias regionales, donde el centro y el norte se mueven a ritmo diferente del sur del país… en casi todo, lo que hace urgente impulsar políticas públicas diseñadas para los diferentes entornos regionales y evitar agravar la problemática social concurrente. En productividad laboral, podemos afirmar que en Sonora estamos mejor que el resto del país, pero no cantar victoria al respecto.

Lo más interesantes de la conferencia fueron, sin duda alguna, los índices de progreso social.  Por mencionar algunos de ellos tenemos que, al considerar necesidades básicas como acceso a la educación y salud, ocupamos la posición 4 con 84 puntos; en bienestar, calidad educativa, oportunidades e inclusión, estamos en la posición 5 (70.99) y la joya de la corona es el primer lugar que ocupamos en acceso a la información y comunicaciones. Cara larga por ser de los peores evaluados, lugar 27, en acceso a conocimientos básicos.

Es bien sabido que el índice de progreso social y la pobreza están muy correlacionados, por lo que coincidimos con la economista que son áreas de oportunidad para trabajar en la implementación de políticas públicas que nos lleven a mejorar.  ¿Estamos dispuestos a involucrarnos y hacer la diferencia?

Ojalá que si. Y desde aquí aplaudimos y agradecemos a los sonorenses que pueden incidir en el panorama socio-económico del estado. Y no me refiero a la clase política, sino al sector académico que marca pautas y al empresarial, sobre todo, a los pequeños y medianos empresarios que luchan en el día a día para desarrollar su propia empresa, creando empleos y brindando oportunidades de desarrollo personal  y profesional, que se parten el alma e invierten sus mejores años para generar desarrollo socio-económico que impacte -para bien- la calidad de vida de los sonorenses.

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