La coyuntura del PRI, vivir o morir

Día de publicación: 2020-02-14
Por: Rogelio Altamirano


Rememorando al viejo PRI, régimen con el que prácticamente nacimos y crecimos, esporádicas derrotas como la ocurrido a nuestros vecinos del municipio de Cajeme que en las elecciones de 1982 el panista Adalberto Rosas López propino al priista Francisco Obregón Tapia, hijo del soldado invicto de la revolución mexicana Álvaro Obregón Salido.

En esa misma elección aquí en casita se dice que también se consumó un escandaloso fraude en favor del maestro Alfonso Rocha Moya, su contendiente ingeniero Héctor Arreola Ramos había registrado una sorprendente votación, años posteriores, se dice que el famoso Cisen de la época filtro o hizo público información al respecto en la que efectivamente, confirmaba el triunfo del panista, sin que esto fuera oficial o que cambiara de alguna manera la historia y solo queda como un dato anecdotario en la mente de gente que ya se asoma a la tercer edad y de más experiencia, por no decir más viejos.

Los viejos priistas se vanagloriaban de la hegemonía partidista, de aquel famoso carro completo en el cual ganaban de todas todas, a los opositores no les daban chance de nada.

Los medios de comunicación de aquella época contribuían a enaltecer figuras políticas priistas y desacreditar a los opositores que como cuando un encuentro fortuito entre Bulmaro Pacheco Moreno y Arturo Palomares González, donde según la crónica periodística de ese tiempo, el primero opaco al entonces mueblero que ante la sorpresa empequeñeció y opto por graciosa retirada, bueno, eso lo ventilo la prensa de entonces obviamente al servicio de esos políticos y que desde luego hay que decirlo, llenaban de elogios y alabanzas al huatabampense.

El citado panista era dueño de la mueblería Palomares ubicado en ese tiempo en García Morales entre Hidalgo y Guerrero, donde hoy se encuentran los negocios de Bicicentro y la Michoacana, apareció en las papeletas para diputación local no sé si en elecciones de 1882 o de 1985.

Con estos recuerdos imposible no traer a colación a José Rosario Ruelas Rivera, hechura política que parecía perpetuo, se mantuvo vigente en toda su existencia, de él recuerdo que como dirigente del comité municipal del PRI sostenía reuniones en barrios y colonias para la realización de obra pública que inclusive nos tocó observarlo dando banderazos en iniciación de obras de introducción de agua potable, drenaje y una infinidad de programas asistencialistas.

Así como veíamos a Don Chayo casi eterno, se pensó que el PRI sería invencible, imbatible, sin embargo, las derrotas fueron llegando como sucesos políticos aislados pero cada vez más frecuentes, hasta nuestros días en los cuales como siempre sucede, los malos militantes se ahuyentan y aquí es donde los que se quedan, deben demostrar de que están hechos.

Aunque entre los que se quedan, se registran algunas rivalidades de las que nunca ha sido exenta el ex invencible, pues entre los años de 1985 y 1990 me toco el pacto de estrenados profesores normalistas donde se acordó que quien llegara alto jalaría al resto o a los que pudieran, sin embargo, ya en la práctica esa solidaridad pactada quedo en sueños y buenas intenciones, en virtud de la ambición personal individualizada de toda persona, es decir, cada quien por su lado.

Hoy que para los priistas el horno no está para bollos, parece ser que la última generación de la chiquillada, la generación ya adulta y correteada les ocurre exactamente lo mismo, la rivalidad y la hipocresía son en estos momentos el común denominador.

Hoy los priistas se encuentran en un predicamento y si realmente quieren regresar a mejores condiciones políticas deben voltear hacia los barrios, las colonias, las comunidades rurales y reinventarse, hasta ahora su actual dirigente aquí en casita María Remedios Pulido Torres no ha mostrado la menor intención de remangarse las mangas o hacer adobes que permitan la construcción del nuevo PRI que Ernesto de Lucas Hopkins cacaraquea, "Un PRI más revolucionario y menos institucional”, urge pues verlo en los hechos.

Pero claro que existen figuras con el prestigio y la autoridad moral para para sacar adelante este paquete y sin lugar a equivocación ahí está el maestro Onésimo Mariscales Delgadillo hombre de convicciones quien cuenta con la experiencia de ese PRI diferente y el PRI en el que se ha convertido hasta ahora, el maestro Mariscales se distinguió en sus años mozos como un activista del PRI que se forjo en la calle, en la talacha, de cuando los priistas se arremangaban las mangas y tomaban la pala, no importaba si hacía calor, sol o frio.

Experiencia de innumerables luchas sociales, una de ellas la protección al patrimonio de los dueños de carros extranjeros entre otras batallas donde siempre tomo parte la sociedad, principalmente como de costumbre los sectores sociales más vulnerables que encontraban en el tricolor solución a la problemática comunitaria.

A su paso el maestro Mariscales Delgadillo ha dejado huella, desde tareas sindicales en el Snte donde ocupo diversas responsabilidades, sus tareas partidistas desde la entonces desaparecida CNOP, cargos públicos como el de oficial mayor en el Ayuntamiento 1991-94, los de elección popular como regidor 1985-88, diputación local 2003-2006, Alcaldía de Navojoa 2006-2009, diputación federal 2009-2012 y actualmente un sobresaliente desempeño de sub secretario de educación media y superior.

Muchos testimonios, sobre todo por el buen sabor dejado y que al maestro Onésimo le permiten un liderazgo con seguidores de similar trayectoria basada en los méritos que permitan la convocatoria a que la militancia regrese a la casa del pueblo.

En otros municipios de sonora, entidades del país inclusive debieran buscar personajes con este perfil, que les permita autoridad moral para que sus razones tengan la recepción y aceptación requerida y otro gallo les pudiera cantar al priismo nacional. Así como no tiene desperdicio poner atención en la directora del Instituto Sonorense de Infraestructura Educativa arquitecta Yalia Salido Ibarra quien en su vida profesional y política se ha distinguido por su altruismo y vocación de servicio con sobresaliente desempeño y este cargo que le encomendó la Gobernadora Claudia Pavlovich Arellano no ha sido la excepción de rendir sobresaliente desempeño y mejores resultados. Le recuerdo en tiempos de la administración municipal, no sé si de Aresenio Duarte Murrieta o de Don Angel Bours Urrea en el área de desarrollo urbano por su perfil profesional como un valioso cuadro técnico, prácticamente no político, sin embargo la vida la fue llevando por diferentes tareas públicas como botón de muestra haber sido la representante de la entonces senadora en el Sur de Sonora le permitió a Yalia Salido Ibarra crecer políticamente de tal grado que hoy por hoy, se encuentra en el ánimo para aspirar a una diputación  e inclusive a la mismita alcaldía de Navojoa. Sin embargo, primero es lo primero, le urge al PRI de casita un liderazgo experimentado, un cuadro probado y aprobado y sinceramente que buscando y rebuscando entre los diferentes grupos donde no vemos por donde le puedan entrar al rescate del ex invencible, el único nombre que se asoma es Onésimo Mariscales Delgadillo.

El pato de Lucas tiene la última palabra.

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