Todo con sensibilidad, seguridad y respeto

Día de publicación: 2020-05-14
Por: Azalea Lizárraga


La mayoría de los sonorenses hemos estado atentos a las conferencias y comunicados que emiten las secretarías de salud, federal y estatal,  respecto a cómo vamos, expectativas y sugerencias sobre lo que se debe hacer –y lo que no también- en estos tiempos de contingencia –o emergencia- sanitaria decretada por la pandemia del Covid19 en nuestro país.

Coincidirá usted en que la población receptora de estos mensajes se divide en, cuando menos, dos sectores, dependiendo de cómo enfrentan la problemática económica que viene aparejada con la contingencia. O sea, quienes tenemos garantizado, cuando menos, el diario sostén ya sea porque pertenecemos a ese sector privilegiado que trabaja en el sector público, incluyendo a los miles de jubilados y pensionados que reciben una pensión y que en este gobierno de la cuarta transformación se han visto favorecidos en sus percepciones, lo que ya era hora.

En contraparte, está ese vasto segmento poblacional en el que se encuentras las personas de la economía informal, los autoempleados, los microempresarios y hasta los grandes empresarios cuyos giros comerciales no están catalogados como "esenciales” y que, si no trabajan no generan recursos para subsistir y tienen la gran responsabilidad de continuar pagando salarios a los trabajadores, no digamos el pago de impuestos y deudas contraídas en el ejercicio de su diaria labor.

No extraña entonces, las diversas lecturas y reacciones de la población respecto de las decisiones que los gobiernos han tomado para la corresponsable reactivación económica del país, con sus respectivos llamados a la solidaridad y seguir los protocolos sanitarios que garanticen la salud de sus trabajadores y del público en general. 

 En nuestro estado, la gobernadora Claudia Pavlovich, funcionarios estatales de las Secretaría de Salud, del Trabajo, Seguridad y Sedeson, principalmente, han sostenido reuniones con representantes de diversos sectores productivos y un grupo académico conformado por científicos, biomatemáticos, investigadores y economistas de la Universidad de Sonora, Colegio de Sonora, Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo y del Instituto Tecnológico de Sonora con el propósito de analizar posibles escenarios al reanudarse las actividades económicas en estos tiempos inéditos y de tanta incertidumbre, no solo en Sonora sino en todo el mundo.

No sería tarea fácil verificar las 116 mil unidades económicas que están al brinco por reanudar actividades económicas, debiendo reconocer que ni el estado ni el municipio tienen capacidad para hacerlo, por lo que será tarea de los empresarios, pero también de los trabajadores y población en general, actuar con responsabilidad ante la inminente reactivación económica, para evitar incrementar el nivel de contagios esperados en esta fase.

Todo parece indicar que la reactivación económica será paulatina, habida cuenta que será un Comité Técnico de especialistas el que determinará los sectores que habrán de hacerlo y los plazos para ello, bajo criterios analíticos de nivel de riesgo y aportación a la generación de empleo, sin que medien presiones políticas o mediáticas, atendiendo las recomendaciones de los biomatemáticos que se pronuncian por "activar solo determinada cantidad de trabajadores en ambientes controlados, para que el riesgo de contagios sea el menor y que el impacto en la economía sea el mayor posible”.

 Ya veremos en el transcurso de estos días el resultado de dichos análisis y la reacción de los diversos sectores que habrán de quedar incluidos, porque de los excluidos hasta ahora solo se contempla al restaurantero, casinos y bares, por obvias razones.  Y todos estamos a la expectativa.

Por otra parte, justo es reconocer que el gobierno estatal ha mediado bien para controlar la pandemia, hasta ahora y en lo que se puede, porque obligar a quedarse en casa a los rejegos y valemadristas, allí nada se puede hacer.

De entrada, se destinaron 500 millones de pesos para equipar con equipo y materiales prioritarios al sector salud, para la detección y atención de los contagiados por Covd19. Excelente labor en lo que se refiere a otorgar apoyos alimentarios a los sectores más vulnerables del estado.

Respecto a paliar los efectos de la inactividad económica, estableció un fideicomiso de 150 millones cuyos fondos ya están llegando a autoempleados y microempresarios y que, cuando menos a los que han sido solidarios con sus trabajadores, les mitigará un poco el dolor de cabeza que la contingencia les genera. Claro, no dejan de ser préstamos de 10-25 mil pesos a pagar cuando se reactiven actividades, pero considerando el plazo de tres años y cero intereses, representan en estos momentos una bocanada de aire para aguantar y volver a empezar.

Ánimo, quédese en casa si puede y si no, actúe con responsabilidad para con usted y los suyos.

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