Vuelve Anaya, el famoso Riqui riquín canallín

Día de publicación: 2020-09-24
Por: Feliciano J. Espriella


Con la espada desenvainada y tal como lo hiciera Don Quijote de la Mancha, el pasado lunes Ricardo Anaya Cortés, irrumpió intempestivamente en la arena política y también como el famoso hidalgo de Cervantes, arremetió contra sus molinos de viento.

Muy a su estilo, se autoproclamó defensor de la patria (que yo sepa nadie lo llamó para que se hiciera cargo de tan noble propósito) y dijo encontrarse preocupado por el futuro de la nación, y como ve el riesgo y la división del país, quiere ayudar a construir un mejor futuro para México.

¡Pácatelas! Eso es no andarse con medias tintas, pero no dijo nada original, ayudar a construir un mejor futuro para México, es algo que anhelamos y ayudamos aunque no se note, decenas de millones de mexicanos.

En el video que presentó a través de la plataforma de Twitter, el político autoexiliado (porque evidentemente no tuvo cara para hacerle frente a la derrota y no por dar espacio a quién ganó la elección como dijo) produjo un buen video, indudablemente, en el que le tira duro a la 4T, pero creo que no se percató que se daba un balazo en el pie.

 

¿De dónde tan patriota?

"Tenemos que demostrar que nosotros lo podemos hacer mejor”, dijo. Pero lo que no dice, es por qué no lo demostraron antes. Estuvieron doce años en el poder, en ellos, tuvieron ingresos vía precios del petróleo, inconmensurables. Y no conformes con malgastarlos, endeudaron inmisericordemente al país

Cada uno de los dos ex presidentes de la docena trágica, duplicó la deuda pública que recibió al iniciar su mandato. El mismo Anaya, quien inició muy joven en la política ha ocupado varias e importantes posiciones públicas, no se le conoce absolutamente nada que haya hecho para construir un mejor futuro para México ¿De dónde entonces salió el ahora manifiesto fervor patrio?

 

Un regreso muy aplaudido y festinado

El regreso de Anaya fue muy aplaudido y celebrado por las élites panistas, incluyendo a Vicente Fox, quien actualmente de panista tiene lo que yo tengo de marciano.

Es natural tanta algarabía, ante la ausencia de liderazgos en el blanquiazul, el arribo de alguien que cuando menos sabe pararse frente a un micrófono y ofrecer discursos coherentes y con pasión, no deja de ser una esperanza de por fin poder parar la caída libre que vienen experimentando desde hace ya varios años.

Vicente Fox, al enterarse de la noticia, de inmediato se lanzó a felicitar al hijo pródigo y publicó el siguiente tuit:

Bienvenido RICARDO.

Que alegría para México y los Mexicanos!!!

"Super"

El mismísimo Vicente Fox, que en la campaña apoyó abiertamente a José Antonio Meade y despotricó a diestra y siniestra del PAN, con la mayor desfachatez aparenta alegrarse del acontecimiento. Y todavía se molestan porque López Obrador les llama cínicos e hipócritas.

 

Ya de vuelta, ¿en verdad Anaya ayudará al PAN?

Si los panistas piensan que la llegada de Anaya les va a servir para levantar su alicaída imagen y pésimo posicionamiento frente al electorado, me parece que van a morir engañados.

Anaya todavía tiene un tufito de corrupto que trasciende incluso en las fotografías. La gente no olvida que el asunto de la bodega cuyo terreno compró en diez pesos, luego construyó una bodega con recursos que nunca precisó con claridad de dónde salieron, después la vendió en 40 pesos a una empresa cuyo domicilio fiscal no existía y era propiedad de un individuo que vivía en una modesta vivienda de dos pesos, y además, al final se supo que los 40 pesos que se embolsó Anaya, se pasearon por diversos países del mundo saltando de banco en banco, por lo que fue imposible conocer de dónde y de quién habían salido.

Los malintencionados que nunca faltan, dijeron que aquello era corrupción y lavado de dinero.

Tampoco quedó claro su modus vivendi. Anaya gastaba en un mes, más de lo que ganaba en un año. Como dirían en el pueblo, ¿de dónde se hacía de mulas Pedro?

Finalmente, Anaya fue un reverendo fracaso en las urnas. Tuvo apenas unos cuantos votos más que Diego Fernández de Cevallos 24 años antes y 108 mil menos que Josefina Vázquez Mota en la elección anterior.

Riqui riquin volvió y quiere todos los reflectores. Protagonista y popular como cualquier estrella de espectáculos, sí es, pero taquillero, taquillero, me temo que no.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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