Empezó la "madre” de todas las batallas

Día de publicación: 2020-10-16
Por: Feliciano J. Espriella


Dice un conocido refrán que "No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague”, y entratándose de cuestiones políticas, ayer ya era tarde.

Las fechas que marcan los tiempos para iniciar las campañas políticas todavía no llegan, pero la realidad es que ya empezaron las primeras escaramuzas de la que será, parafraseando al tristemente célebre presidente iraquí Saddam Hussein, La madre de todas las batallas por la gubernatura de Sonora, en la que seguramente habrá, no faltaba más, de carne de chile y de manteca.

En esta semana se vieron los que fueron, remitiéndonos al argot beisbolero, primeros tiros de calentamiento. Comenzó, la gobernadora Claudia Pavlovich cuando señaló enfáticamente que "Sonora no se pacta, ni se vende”, durante la reunión del consejo político estatal del PRI el sábado pasado, en clara alusión y respuesta a quienes desde hace meses han dicho que ella podría haber llegado a acuerdos con el Presidente López Obrador para beneficiar a Alfonso Durazo, el al parecer seguro candidato de Morena.

Creo que al vocero de dicho partido, Adolfo Salazar Razo, le vino o le convino el chaleco, se lo puso y ni tardo ni perezoso en unión con la coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, la diputada Ernestina Castro, convocó a rueda de prensa en la que se hicieron acompañar de las diputadas federales Lorenia Valles y Wendy Briceño, para denunciar que lo dicho por la gobernadora era una señal de que el Gobierno del Estado se propone intervenir en los próximos comicios.

Aprovechó la recta y lanzó una crítica a la posible alianza PAN-PRI-PRD en Sonora.

Naturalmente que le llovieron las críticas en las redes sociales y una gran cantidad de editorialistas sonorenses le dedicaron buena parte de espacio en sus columnas del lunes.

 

Dos solistas con un coro de hasta tres o cuatro acompañantes

Como lo comenté en este espacio hace algunas semanas, la contienda que se avecina será sólo de dos, haya o no haya alianzas, que, si se dan, únicamente reducirán el número de contendientes y dejarán a algunos suspirantes vestidos y alborotados o alborotadas.

Hagan o no montón, me parece que no hay un solo sonorense que no esté totalmente convencido de que el próximo gobernante de Sonora será un varón llamado (por estricto orden alfabético de nombre o apellido) Alfonso Durazo Montaño o Ernesto Gándara Camou.

Ellos dos fijarán el ritmo, las melodías y los acordes. Sus voces destacarán sobre las de todos los demás juntos o por separado.

Creo sin mucho temor a equivocarme, aunque en la política todo puede suceder, que a Alfonso y Ernesto se les enfrentarán en la contienda, el empresario cajemense Ricardo Bours Castelo, y la conocida como gacela de Nogales, Ana Gabriela Guevara, aunque a esta última, del plato a la boca podría caérsele la sopa, bastaría que le apretaran unas tuerquitas que no ha cuidado en tenerlas suficientemente ajustadas para hacerle comprender que su participación sólo servirá como obstáculo del favorito del patrón.

De Bours Castelo creo que ya no hay duda, va porque va. Es público y él se ha encargado de hacerlo notorio, que desde hace varios meses le llegó al precio al pragmático Dante Delgado, dueño de la franquicia de nombre Movimiento Ciudadano. Lamentablemente, igual que la gacela, pero en sentido contrario, su participación afectará a su presunto amigo y ex compañero de partido, el grandote de Hermosillo.

¿Y qué pasará con Antonio Astiazarán, María Dolores del Río y Kiko Munro? Me parece que ya los poncharon, les pasaron los tres straiks seguiditos sin abanicar. La incógnita es el autodenominado caballo negro, la verdad aún no logro dilucidar qué pitos toca en este concierto, pero estoy casi que no aparecerá en las boletas.

Aunque a Toño y a Kiko podríamos decir que todavía se les mueve una patita en caso de no concretarse la simbiosis del PAN con el PRI, los trascendidos apuntan a que ya no hay vuelta atrás y Marko Cortés prefiere sacrificar Sonora donde necesitarían algo más que un milagro para ganar, y en cambio, poner candidato en Querétaro, entidad en la que sí tendrían amplias posibilidades de triunfo.

Lamentablemente para Toño, que pudo haber sido un buen candidato y eventualmente un buen gobernador, después del descalabro en la elección de 2018, no hizo nada para crecer entre las preferencias del electorado y su capital político decreció. Y en cuanto a Kiko Munro, las posibilidades de ser una alternativa competitiva en las urnas, nunca rebasaron los límites de su imaginación.

Otra posible participación en la contienda sería la del partido Nueva Alianza Sonora, que continúa vigente como partido político estatal, y aún no ha dicho "esta boca es mía”

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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