Amlo quiere a su lado a Alfonso, ¿por qué?  

Día de publicación: 2020-10-20
Por: Armando Vázquez

CON MILES DE MAÑANERAS de experiencia encima es muy raro que a Amlo se le vaya una. 

De hecho cuando trata de disfrazar un doble o triple mensaje suelta una risita medio rara como aquella cuando habló del periódico Reforma que señalaba un monto de 45 masacres que, según entendí, su mensaje escondido fue: "se los dije, miren cómo me trata”, aunque claro, el buylling vino después en los medios y versó sobre dicha risa. 

Cuando se pone serio es porque quiere que el mensaje llegue a los diferentes círculos rojos –entre estos distintos poderes fácticos--, y por lo general es una amenaza disfrazada imbuida en su propio estilo o tipo de protocolo. No ríe para nada, pone su cara de piedra. 

Tiene para todos los públicos. Cuando es en lo general el mensaje va para sus seguidores a quienes gusta lanzarles mofas, bullas, burlas, palabras inventadas o sacadas del baúl de la historia y los mantiene atentos en base a expresiones ya conocidas: fifís, conservadores, neoliberales, pasquín y un largo etcétera costumbrista. 

En este mismo tenor de risa sardónica, Amlo habló de Alfonso Durazo bajo la óptica de buscar convencerlo para que siga al frente de la secretaría de seguridad, que lo necesita, dijo. 

Ya con anterioridad Alfonso había señalado que si pierde la gubernatura de Sonora se quedaría sin nada pues el espacio en el gabinete federal le sería cerrado prácticamente y veía su situación personal difícil bajo este contexto. Ponga un asterisco en este hecho. 

¿Pero por qué el presidente soltó ese mensaje directo al bavispense que despertó una buena bitachera en Sonora al grado que en los corrillos de Morena se habla de que se le cayó la candidatura al Gobierno del Estado de Sonora? 

Insisto, a Amlo no se le va una y sus palabras no son para tomarlas ni al alimón y mucho menos a broma. 

El prejidente algo sabe. Por eso me atrevo a señalar que su expresión mañanera con todo y risita chingativa llevaba el chanfle de protegerlo, de mantenerlo a su lado para que los gringos no lo pescueceen como lo hicieron con el comandante Cienfuegos o bien, que no salga mencionado dentro de los contextos que se manejan en el juzgado de Nueva York a donde fue trasladado el general y donde exprimen a Genaro García Luna quien de seguro ya mencionó su nombre. 

Es mejor para Amlo ratificarlo y protegerlo bajo su brazo como coordinador del gabinete de seguridad a que lo inmiscuyan en actos relacionados con el narcotráfico lo que vendría a ser un duro golpe para su proyecto de transformación llamado 4T.  ¿Qué más puede ser?

¿Se imagina que Alfonso Durazo se viera envuelto en ese tipo de escándalos?, se le caería a Amlo su teatrito transformador. Mejor así, cobijado por el resto del sexenio bajo su manto protector sin la injerencia gringa que, a su lado, no lo tocarían. 

El detalle es que Jesús Lemus, un viejo periodista encarcelado en tiempos de Felipe Calderón menciona el nombre de Alfonso Durazo en algunas de las páginas de su libro "El Licenciado” y manifiesta en programas de youtube que cuenta y publica con todas las pruebas que demuestran la cercanía de Alfonso con los detentadores del crimen organizado en materia de narcóticos. 

La entrevista al respecto usted la puede ver aquí: https://bit.ly/35myy7v y lo dicen sin pelos en la lengua: Alfonso estuvo metido con los mañosos. Es un tema que da tutu. Pero pues Lemus dice en su libro que tiene pruebas contundentes al respecto. Habrá que buscar ese libro "El Licenciado”. 

Aunado a lo anterior, el "no me ayudes compadre” en su comentario mañanero de retenerlo a su lado hizo que en Sonora los del Partido Morena que lo apoyan levantaran su ceja izquierda en alusión a la extrañeza palpable. 

Y si a ello le suma el traspiés que dio la secretaria de Gobierno, Olga Sánchez Cordero al tacharlo indirectamente de misógino pensando que ya se iba, https://bit.ly/31tdcEe pues Alfonso, por lo que vemos vaya que tiene enemigos escondidos en el gabinete de Amlo, porque los públicos ya los conocemos como ocurre con Marcelo Ebrad quien no lo traga porque Alfonso en su posición en tiempos de Colosio armaba triquiñuelas oscuras con tal de salir ganón en sus orquestaciones grilleriles. 

Mientras tanto el tiempo avanza y deberá renunciar, si es que lo hace, a más tardar el 31 de este mes. 

Y sus "Brigadas pro durazno” (en una estrategia similar a Grillermo Prades), siguen levantando censos desde el sur para acá –se les vio ayer en Esperanza repartiendo pulseras en aquellos hogares donde lo apoyan-- y por supuesto, paralelamente surgió un movimiento de cientos de morenistas que están solicitando que se apliquen los estatutos de su partido y se elija de manera democrática al candidato al Gobierno del Estado y no de manera unilateral como lo ha hecho el consejo compuesto por setenta personas en un acto realizado el pasado domingo lo cual es un tema que trataremos aparte.

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