Alfonso debe amarrar a sus perros…

Día de publicación: 2020-11-18
Por: Armando Vázquez



¿QUÉ LE FALTA a Alfonso Durazo que no puede cuajar bien su imagen, figura y sus propias palabras no encajan adecuadamente? 

Los medios de comunicación sonorenses le han abierto las puertas de par en par. Ya trae una agenda corridita de visitas desde que llegó y con varios días por delante. 

 

He sabido que en cuanto a organización aun le faltan algunos grados para ser carne. Erick Moncada sería un interesante jefe de prensa, pero lo tiene en la Ciudad de México, hueco que llenó Jesús Acuña –hijo de Rafael Acuña Griego, nomás para ubicarlo--, quien es el que le habla al oído, le aconseja y le pone palabras agresivas en su mente. 

 

De allí se entiende la visceralidad –quiero pensar en buen plan--, con la que Alfonso inició su campaña desde el día que pisó tierra hermosillense. 

 

El detalle es que el preca de Morena no está, ni completo en sus pensamientos y mucho menos, busca, quiere o pretende lograr la empatía social que como aspirante debe manejar al dedillo y que comprende muy bien desde su visión como doctor en Administración Pública, el mismo que un servidor estudió, así que bien nos podemos entender por lo menos en lo académico. 

 

Tantos años alejado de su terruño le llevaron a conformar esa estrategia de mala leche pensando que caería bien –quiero suponer--, pero por desgracia para él, el león no es como se lo pintaron por parte de la avanzada que envió. 

 

No veo que se haya incrementado su popularidad y de la aceptación general mínima ni hablamos. Son los mismos troles que utiliza en su Facebook y en sus otras redes, pero no ha entendido que la gente está más preocupada en otros temas que si le afectan que en escuchar sus comentarios. 

 

De hecho, podemos observar en su twitter más reciente https://twitter.com/alfonsodurazo21 que tiene trece seguidores y que fue creado hace un año. A lo mejor sea falso, pero en caridad, ¿qué no habrá alguien en su equipo que le diga que se ve muy mal eso? 

 

Es cierto, tiene el otro, el oficial con 216 mil seguidores https://twitter.com/AlfonsoDurazo/with_replies y que inició hace diez años. 

 

El detalle es, que, como el pez, está muriendo por su propia boca. Amen de haber culpado a sus entonces amigos priístas que conforman esa clase que piensa desterrar, de pronto vemos el golpe en la nariz que le pega a un Jorge Taddei –el súper delegado--, que por dos años ha buscado e instigado el cambio en la Ley Cuatro que da vida a la Unison pues quiere ser rector, pero Alfonso lo ataja y le dice que eso se hará cuando sea gobernador, como si fuera a ganar tanto la silla como el Congreso del Estado y el otro truena como chicharrón con limón y salsita huichol. 

 

Le falta a Alfonso conformar su equipo real de trabajo que lo desubique de esa maña que tiene de ser quien busca una grandiosidad que no tiene por una simpleza si quiere: mostrar humildad.  

 

Si lo viéramos en la calle boteando para apoyar a los de Tabasco y Chiapas sería más encomiable su actitud que esa que tiene de andarse mostrando con sus amigos de cantina, como ocurrió este martes en El Campo (Cuernavaca y Tamaulipas) donde se le vio a eso de las tres de la tarde donde por cierto dan muy buena botana y gusta pues Alfonso de esas cervezas caguameras rojas heeeeladas. Esa foto anduvo en redes y me divirtió, por eso se la publico y claro que también por envidia. 

 

Insisto, sus mensajes no cuajan y menos cuando vemos que en su entrevista mañanera de este martes, en el programa El Komal, hasta donde sé, no hubo esa connotación de importancia que esperaba, pero no tenía porque mandar a su gente a denostar, amagar a los conductores y mucho menos que sus seguidores de la 4T llegaran incluso a solicitar o sentenciaran su despido, detalle que a lo mejor desconoce o a lo mejor él mismo lo ordenó. 

 

Solamente espero que el joven Julio Luebbert, el dueño de dicho medio, así como del periódico Expreso, tome la decisión adecuada en caso de que ignore o conozca lo que ocurrió. Ya le mantendré informado sobre esto. 

 

Ese sentido de humildad al que me refiero tiene que ver con la empatía social así como con la inteligencia emocional que va amarrada a la solidaridad que los sonorenses bien nacidos conocemos desde niños, con el catecismo del Padre Ripalda. 

 

Sería muy bueno que Alfonso cambiara un poco su actitud. Ya hemos conocido un poco de su sufrimiento inicial desde que tuvo que cambiarse de nombre a Conrado, el nombre de su hermano cuando laboró lavando trastes en su estadía en los Estados Unidos. Pero no es suficiente pues casi todos los sonorenses tenemos ese origen de pobreza. Hasta Luis Donaldo. 

 

 El ejemplo arrastra mucho más que la palabrería que le enseñaron tantos años de vivencia en el DF mano a quienes no queremos porque vienen desde la capital a conquistarnos y utilizan las coyotas y le ponen frijoles encima. 

 

Debería Alfonso detenerse un poco y reiniciar su campaña o por lo menos dictaminar las políticas y normas de sus procesos de trabajo… ah, y por favor, que ponga como regla general respetar a quienes nos dedicamos a esto del periodismo. Que amarre a sus perros, pues. 

 

En fin, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere. 

 

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.                                                     

 

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com                                                      

 

Twitter: @Archivoconfiden                                                      

 

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