Cienfuegos era una papa ardiente

Día de publicación: 2021-01-17
Por: Feliciano J. Espriella


Desde que el Gral. Salvador Cienfuegos fue regresado a México después de pasar varios meses detenido en una prisión de Estados Unidos, fue evidente de que con esa situación, el presidente López Obrador se había echado un saco de alacranes encima.

Cienfuegos era una verdadera papa ardiente.

Pasara lo que pasara, cuándo pasara y en el sentido que se resolviera, el asunto le iba a explotar en las manos al presidente y a abollar fuertemente su imagen. Él lo sabía perfectamente

Cuando trascendieron las acusaciones, hubo algunos expertos en derecho penal que estimaron no eran suficientemente sólidas y con bastante sustento para que en México se le sentenciara, empezando por el hecho de que se basaban en grabaciones obtenidas ilegalmente por una potencia extranjera en territorio nacional.

Y la semana pasada ocurrió. El pasado jueves la Fiscalía General de la República (FGR) exoneró al general Salvador Cienfuegos Zepeda y determinó el no ejercicio de la acción penal. Tras un análisis, llegó a la conclusión de que Cienfuegos nunca tuvo encuentros con los integrantes de la organización delictiva investigada por las autoridades estadunidenses ni realizó actos tendientes a proteger o ayudar a dichos individuos. También, determinó que no se encontraron pruebas de que hubiera utilizado algún equipo o medio electrónico ni que hubiera emitido órdenes para favorecer al grupo delictivo señalado en el caso. De su situación patrimonial y el cumplimiento de sus obligaciones fiscales no aparecieron datos de obtención de ingresos ilegales.

Para quienes quieran analizar a profundidad el caso, la Fiscalía puso a disposición de los interesados todo el expediente en su página oficial de internet.

 

Inconsistencias en el expediente

Nunca he sido fan del Gral. Cienfuegos. No lo fui cuando era secretario de la Defensa Nacional, mucho menos lo voy a ser ahora y tampoco tengo interés en defenderlo. De hecho, esta es la primera ocasión en que lo incluyo en una nota, pero encuentro algunas lagunas en lo que respecta a su proceso que quiero resaltar, en virtud de que las acusaciones en su contra generan incertidumbre y muchas dudas. En lo personal encuentro varios cuestionamientos.

1.        El primero de ellos es su patrimonio personal. A diferencia de muchos otros altos funcionarios a los que se les ha acusado de complicidad con narcotraficantes, Cienfuegos no cuenta (cuando menos a la vista) con una gran fortuna. Tiene un buen patrimonio equiparable al de cualquier individuo que haya ocupado altos cargos en su desempeño profesional durante 50 años, como es el caso del general.

2.        Siendo el militar de más alto rango en el país durante seis años y tácitamente superpoderoso, ¿Por qué supuestamente se amafió con un cártel de muy poca monta, cuando sus presuntas operaciones ilícitas las podría haber realizado con cualquiera de los más importantes? Es como si un beisbolista con facultades de liga mayor, prefiriera jugar en la liga del Mariachi.

3.        Otro hecho raro e inédito es que hayan aceptado soltarlo. Si hubiera sido cierto que tenían un cúmulo de pruebas tan abundantes y contundentes, en lo personal dudo mucho que hubieran estado dispuestos a exonerarlo y devolverlo a México.

Los fiscales norteamericanos son electos democráticamente, no designados. Triunfos relevantes y muy sonados como hubiera sido el juicio de Cienfuegos, además de engalanar el currículo, refuerzan la permanencia en el puesto.

 

Hay mucho qué analizar y comentar

El tema tiene muchas aristas y genera información muy diversa y abundante. En lo personal considero que no se debe abusar de la generosidad de nuestros lectores con textos muy abundantes y procuro ser considerado limitando el tamaño de mis entregas, por lo que el tema Cienfuegos lo dividiré en varias notas. Por lo pronto me vienen a la mente varios subtemas:

1.        ¿Por qué se realizó e informó de la exoneración en estas fechas?

2.        El impacto en la imagen de López Obrador y en las elecciones.

3.        ¿Por qué un tema tan candente y al que se le podría sacar mucha raja, pasó casi desapercibido por los grandes medios de comunicación nacionales y los principales editorialistas? Y,

4.        ¿Cómo repercutirá en las relaciones futuras con Estados Unidos?

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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