Los gringos no tienen amigos

Día de publicación: 2021-01-21
Por: Feliciano J. Espriella


Sólo intereses, vienen diciendo desde hace más de un siglo quienes se dedican al noble oficio de la geopolítica y, con sobrada razón. Decenas, sino es que centenas de gobernantes a lo largo de la breve historia de la Unión Americana lo han comprobado en carne propia.

El más reciente es el primer ministro canadiense Justín Trudeau, quien fue uno de los primeros mandatarios en felicitarlo por su triunfo en los comicios del pasado 3 de noviembre en Estados Unidos, a pesar de que su oponente Donald Trump no había aceptado los resultados y anunciaba que los impugnaría.

Cuando apenas habían transcurrido 4 días y no estaba claro si al final Biden sería declarado vencedor, el 7 de noviembre, Trudeau publicó en su cuenta de Twitter se felicitación a Biden en estos términos:

Felicidades, @JoeBiden y @KamalaHarris. Nuestros países son amigos cercanos, socios y aliados. Tenemos una relación única en el panorama internacional. Espero continuar nuestro trabajo en esta dirección con ustedes.

Naturalmente que estaba en el idioma que habla Trudeau, el francés, pero me permití traducirlo en beneficio de algunos de mis lectores que no entienden muy bien ese idioma.

 

Golpea con fuerza Biden a los canadienses

Cuando sucedió tan zalamero acontecimiento, miles de personas entre las que había de todo como en botica: políticos, gobernantes, legisladores, periolistos, académicos, científicos, grandes empresarios, estrellas de la farándula, deportistas y hasta payasos como un tal Brozo, empezaron a presionar fuertemente para que el presidente López Obrador se uniera al nuevo club de amigos de Biden y, que como muchos jefes y jefas de estado, le hiciera su respectiva reverencia, no fuera que en el futuro y ya como presidente nos hiciera objeto de su ira.

En su declaración oficial, Trudeau evocó la geografía compartida, así como la historia que une a los dos países. Transcribo un par de párrafos previamente traducidos, como acostumbro

Canadá y Estados Unidos mantienen una relación extraordinaria y única en el escenario mundial. Nuestra geografía compartida, intereses comunes, estrechos lazos personales y fuertes lazos económicos nos hacen amigos cercanos, socios y aliados.

Construiremos sobre estos cimientos para asegurar la salud y la seguridad de nuestro pueblo frente a los impactos de la pandemia mundial de COVID-19, así como para promover la paz y la inclusión, la prosperidad económica y la lucha contra el cambio climático en todo el mundo.

Pues resulta que el tal Biden ya tiene tres días como primer mandatario de los gringos y al único país al que le ha asestado soberano sopapo, es a Canadá. Y lo hizo en el primer día, cuando prácticamente no había ni siquiera llegado a calentar su confortable sillón de la Oficina Oval.

 

Primer conflicto entre Biden y Canadá

El martes, apenas pasada la inauguración, funcionarios del equipo de transición de Biden dieron a conocer que una de las prioridades de su presidencia será "dar marcha atrás” a las acciones medioambientales de Trump con órdenes ejecutivas, incluido rescindir el permiso para el oleoducto Keystone XL.

El proyecto Keystone XL, representa una inversión de 8.000 millones de dólares y fue iniciado por la compañía canadiense TransCanada, empresa que ha cambiado su nombre a TC Energy.

Keystone XL es parte de un sistema de oleoductos de más de 4.700 kilómetros que conecta los yacimientos de petróleo de la provincia canadiense de Alberta, que contienen algunas de las mayores reservas de crudo del mundo, con el Golfo de México y los Grandes Lagos en Estados Unidos.

Cancelarlo constituiría un duro golpe a la economía canadiense y cuantiosas pérdidas a los inversionistas. El proyecto ha estado marcado por la controversia desde sus inicios.

En 2015, la Administración del presidente Barack Obama, cuando Biden era vicepresidente, prohibió la construcción del oleoducto por su impacto medioambiental. Pero con la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017, el proyecto fue aprobado para satisfacción de las autoridades canadienses.

Justin Trudeau reveló que espera hablar con Biden para tratar el asunto, pero dados los antecedentes, es muy poco probable que el mandatario de marcha atrás.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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