Tecnología, principal canal de comunicación en elecciones 2021

Día de publicación: 2021-01-25
Por: Eugenio Madero


De acuerdo a una de las definiciones del diccionario de la Real Academia Española, "Democracia” significa: participación de todos los miembros de un grupo o de una asociación en la toma de decisiones.

Igualmente podríamos citar aquella frase que la explica como: sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente o por medio de sus representantes.

A unos cuantos meses de ejercer nuevamente nuestro derecho al voto (para elegir a 101 nuevos miembros del Poder Ejecutivo y Legislativo en el estado), los sonorenses hemos visto cómo los políticos -con todo y la pandemia del coronavirus- no paran de trabajar en su posicionamiento.

La promoción a través de las redes sociales de internet, son por obvias razones los canales de comunicación más utilizados por aquellos pre candidatos y candidatos que aspiran a la Gubernatura, a las Diputaciones Federales y Locales; además de las Alcaldías, Sindicaturas y Regidurías.

Todos ellos, por supuesto, apoyados por colaboradores que tienen anhelos de recibir un cargo administrativo en cualquiera de las posiciones descritas anteriormente.

En el caso de los reporteros y comunicadores de diferentes géneros (tradicionales y electrónicos), tenemos el compromiso ético de publicar y darle espacio a todas las corrientes ideológicas y concretamente a los aspirantes que desean obtener un cargo público a través de la votación de los sonorenses.

La experiencia que tuvimos en las elecciones del 2018, nos hizo ver que la sociedad mexicana puede cambiar sus hábitos en las urnas y tachar con una cruz por los candidatos que sean de su preferencia.

Aunque la elección anterior no se puede considerar propiamente como un acto de madurez política.

Si el PRI y el PAN fueron en sus respectivos momentos partidos invencibles en México, nos quedó claro que hace dos años y medio ese reinado acabó -al menos momentáneamente-.

Lo cual quiere decir que en este 2021 las cosas pudieran ser diferentes.

O seguir igual.

Lo cierto de la política nacional en los últimos meses, son los múltiples cuestionamientos que ha tenido el Gobierno Federal que se ha hecho llamar la Cuarta Transformación (4T).

Que a decir verdad, a las tres anteriores Transformaciones de México no se les conoció en su momento -ni tampoco después- como tales; sino simplemente como la Independencia de México, las Leyes de Reforma y la Revolución Mexicana acompañada ésta última por la excelente gestión Post Revolucionaria del presidente Lázaro Cárdenas del Río.

Aclarando también, que en las luchas sociales que iniciaron en 1810 -con el cura Miguel Hidalgo- y en 1910 (con Francisco I. Madero), fallecieron una gran cantidad de mexicanos que con fusil en mano defendieron sus derechos a la libertad y a buscar mejores oportunidades de vida para sus familias.

Situación muy diferente a la 4T, ya que para llegar al Poder no se utilizaron armas de fuego para derrocar al enemigo; sino la persistencia nacional izquierdista e innumerables factores que encabezó el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Bueno.

En la víspera de la llegada de más boletines informativos y futuras invitaciones a eventos públicos (para cuando lo permitan las condiciones de salud, por supuesto) de una gran cantidad de candidatos de diferentes partidos e ideologías, será necesario redoblar esfuerzos para darles cobertura y difusión.

Al menos en los espacios informativos que representa este servidor.

Por la información que nos ha llegado a través de los diferentes canales de comunicación (radio, televisión, prensa escrita, sitios web y redes sociales), la lista de aspirantes y/o candidatos será mucho mayor a la de otras elecciones.

Si antes había solo dos o tres registrados ante las autoridades electorales para una Diputación Local -por ejemplo-, ahora serán cuatro o cinco; ya que se abrió la oportunidad para aquellos ciudadanos que no tienen partido y se amplió el número de militantes que también tienen aspiraciones cupulares y que pretenden dejar de ser simples "acomodasillas”o repartidos de volantes.

Obviamente que los candidatos independientes serán los que batallen más para llegar con su imagen y presencia ante el electorado, y en consecuencia para ganar su respectiva elección.

Sobre todo por la falta de recursos económicos y grupos de acompañamiento (a diferencia de otras candidaturas que sí tienen partido).

Pues a todos ellos, independientemente de los recursos que transfieran a los medios de comunicación, tendremos el profesionalismo y la obligación ética de tomarlos en cuenta.

Y en la medida de nuestras posibilidades y espacios,  publicar la información que generen con sus propuestas de desarrollo y de los encuentros que tengan con la población.

Obviamente que en esto de las campañas no faltarán las guerras sucias entre los propios contrincantes; sacándose -unos a otros- los trapitos al sol, como se dice coloquialmente y se ha hecho anteriormente.

En lugar de jalar más votos en base a propuestas sólidas y promesas que realmente sí se puedan cumplir.

Lo que no debemos de permitir como periodistas, por supuesto, es la denostación sin sustento y la violencia de género en contra de las mujeres que aspiren a una posición de gobierno o legislación.

Tampoco deberemos darles espacios a las críticas malsanas en contra de las preferencias sexuales de los políticos o ciudadanos en contienda.

Nos queda claro que debemos tratar a nuestros semejantes como queremos que nos traten a nosotros mismos.

Esperemos que no haya golpes bajo la mesa y que evitemos ser -como comunicadores- el conducto para agredir a un candidato, de parte de otro candidato; ya que esa es una práctica muy vieja dentro del sistema político mexicano y que actualmente se sigue ejerciendo.

 

 

Hago la aclaración que estos comentarios son al interior de la ética profesional de un servidor y no recomendaciones o consejos a nadie en lo personal ni gremial.

En resumen, pongo a mi disposición mi columna y espacios informativos para su respectiva difusión.

Intentando, pues, movernos en el camino correcto para coadyuvar a favor de la democracia.

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