El curioso caso de David Figueroa

Día de publicación: 2021-01-26
Por: Feliciano J. Espriella


En el año 2008 Paramount Pictures y Warner Bros filmaron El curioso caso de Benjamín Button, película en la que Brad Pitt protagoniza la historia de un hombre que nacería con el cuerpo de una persona de 80 años y que con el transcurso del tiempo va rejuveneciendo.

La película fue candidata en 2009 a 13 premios de la Academia (Oscar), que incluyeron mejor película, director, actriz y actor de reparto. El filme no sólo fue exitoso en lo artístico, también se colocó entre los más taquilleros de 2008.

El parafraseo de dicha cinta en la cabeza de esta columna obedece a que en cierta manera tengo la impresión de que la carrera política de David Figueroa Ortega, al igual que la vida del personaje principal de dicha película, desde hace algunos años se viene desplazando hacia atrás.

 

Meteórica y brillante carrera política

A los 36 años David Figueroa estaba en los cuernos de la luna. A esa edad llevaba una exitosa carrera política y se le consideraba uno de los políticos sonorenses con mayor futuro dentro de Acción Nacional, partido que gobernaba el país en ese tiempo y con amplias posibilidades de ganar la gubernatura en 2009, como efectivamente sucedió.

En el 2006 rindió protesta como Diputado Federal. Tenía una estrecha relación con Felipe Calderón, recientemente ungido Presidente de la República, así como con su esposa Margarita. Se le consideraba uno de los más fuertes aspirantes para contender por la gubernatura tres años después y eventualmente ganar la contienda.

En muy pocos años había logrado lo que muchos políticos nunca alcanzan o tardan décadas: Presidente Municipal de Agua Prieta, para lo cual logró la hombrada de arrebatarle el poder al caciquil clan Terán-Villalobos, Presidente estatal del PAN, Diputado Federal y línea directa a Los Pinos.

El siguiente paso lógico era el de Gobernador del Estado, o en su defecto, dada su juventud, Senador de la República como preludio a la gubernatura.

Pero no, ya no pasó de allí. Tal vez como dice Peters en sus famosas fórmulas, había llegado a su nivel de incompetencia. O le faltaron patas para caballo, como dicen en los pueblos.

 

Carrera sin fin hacia abajo

 Como aquél otro personaje de película de la laureada cinta Forrest Gump, que protagonizó Tom Hanks y le proporcionó su segundo Oscar consecutivo, que empezó a correr, y correr, y correr sin parar durante años, David Figueroa se la ha pasado corriendo a partir de que empezó a contender por candidaturas al interior de su partido del momento. Y no ha parado de correr.

En 2007 manifestó su intención de ser candidato del PAN a la gubernatura del estado. ?Pero para su desgracia también la pretendía el entonces Senador Guillermo Padrés, quien, con una mayor estructura y mejor organización, pronto lo dejó atrás en las encuestas.

Y allí fue donde en lugar de seguir hasta el fin y luchar con denuedo, David, a la inversa de su homónimo bíblico, arrojó la honda y se echó a correr. El 16 de julio de 2008 anunció la declinación de sus aspiraciones a ser candidato a gobernador, se retiró de la contienda interna del PAN, solicitó licencia a su cargo como diputado el 28 de julio de 2008 y se fue de Cónsul General de México en San José, California, y después a Los Ángeles.

Estuvo algunos años en el autoexilio y regreso en el 2013 posiblemente con la intención de volver a buscar la candidatura a gobernador, sólo que ya el gobernador Padrés se la había apartado a Javier Gándara Magaña.

Por ahí a fines del año 2014 o principios del 2015, cuando fue evidente que su nombre no lo incluiría el PAN ni para alguna sindicatura, reinició su carrerita y se alejó del partido con ácidas críticas al PAN y al padrecismo, al tiempo que informó se abstendría de apoyar a Javier Gándara en su campaña, lo cual rectificó como dos meses antes de los comicios.

Y éste, a mi parecer, ha sido el mayor error en la carrera política de Figueroa, pues virtualmente claudicó a lo que había pregonado a voz en cuello eran sus ‘principios’. De no haberlo hecho, cuando en el 2015 se dio la debacle del PAN, podría haberse erigido con toda autoridad, en el baluarte que necesitaba el partido para no hundirse.

Dicen que en política sólo se comete un error y lo demás son consecuencias.

En últimas fechas se había adherido a la alianza PRI, PAN, PRD, en donde según los trascendidos formaba parte de una terna de la que saldría el candidato a la alcaldía de Hermosillo. Según han publicado algunos editorialistas, como la decisión no lo iba a favorecer, se fue a Movimiento Ciudadano donde se la ofrecieron. Se fue a perder, pero estará en las boletas.

Reinicia la carrera ¿Hacia dónde? Hacia abajo naturalmente.

Ayer me dio pena ajena cuando lo vi en una entrevista pasada por Facebook, denostar infamantemente a Norberto Barraza. Respondió preguntas a propósito del reportero, pero creo que el mesurado, ecuánime y caballeroso David Figueroa que conocimos hace algunos años, las habría eludido.

Parece que cuando se cae, se pierden los valores y las buenas costumbres ¡Qué lástima!

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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