La manzana y Alfonso…  

Día de publicación: 2021-05-11
Por: Armando Vázquez


HABÍA UNA VEZ un presidente mexicano –Miguel Alemán Valdez 1946 – 1952--, quien soñó con cortar una manzana que él llamó "Manzana sexenal”. Tiempo después, ya como expresidente de la República había creado un órgano del estado denominado Comisión Nacional de Turismo y de acuerdo a los estatutos de esta nueva institución, quien ejerciera el cargo como titular sería en forma vitalicia. 

Una vez concluido su mandato presidencial, al día siguiente toma protesta como primer presidente de la Comisión Nacional de Turismo de México y, a pregunta expresa por parte de algunos representantes de medios de comunicación le dijeron que si cual había sido la fórmula para llegar a ser uno de los mejores ex presidente de nuestro país. 

A lo que, don Miguel Alemán, respondió: 

Al concluir un mandato presidencial se siembra una semilla que germina durante seis años conformando un frondoso árbol de manzano; pero lo curioso y sorprendente, es que solo produce una manzana, codiciada por un gran número de mexicanos que aspiran obtenerla. 

Cuando inicié esta aventura escalé lentamente el árbol y durante el trayecto tropecé con algunas ramas fuertes que me permitieron avanzar; sin embargo, también encontré otras que presentaban cierta debilidad y que, a pesar de mis esfuerzos, tuve la necesidad de provocarles un pequeño daño no intencional pero necesario. 

Una vez que logré capturar el trofeo ansiado, la manzana, y concluí con el mandato presidencial; cuando bajé de ese árbol, las ramas que tenían todavía su fortaleza me permitieron bajar con seguridad y aquellas que mostraron su debilidad cuando iba escalando, me sorprendieron por su nuevo estado en el que se encontraban: 

Para entonces eran ramas sólidas y fuertes que evitaron que mi caída fuera dolorosa. Y en el trayecto, les ofrecí todas mis disculpas por haberles causado involuntariamente ese pequeño daño causado. 

En política tienes que hacer daño, pero en política se entiende cuando pisas y lastimas esas ramas, pero ¿a quienes ha lastimado Alfonso Durazo? 

El candidato morenista al gobierno del Estado ha dicho que quiere borrar un gobierno para crear otro de todos, no de unos cuantos cómo dice. 

Sin embargo ¿a cuántos ha lastimado Alfonso? 

Primero a los sonorenses, desde el momento en que se vislumbró como un nuevo mesías quien viene como enviado de Amlo y en conjunto ayudar al Estado, siendo esta su única herramienta de exigencia del voto a su favor como si fuéramos unos desconocedores de la realidad nacional pues con sus actitudes ofende la inteligencia de un pueblo como es el sonorense. 

Segundo, Alfonso ha pisoteado los intentos que han existido mediante los debates para conocer sus inquietudes, propuestas y pensamientos en base a lo que promociona para gobernar a los sonorenses. 

Tercero, a su vez ha demostrado en base a su historia personal e ideológica, que ha sido un traidor a quienes sirve. Primero fue con Colosio de quien se dice su principal argumentista pero ello cae por tierra pues el pensamiento colosista choca con su advenimiento que le llevó a la secretaria particular de un panista, como Vicente Fox, a quien traicionó pasando a la entonces izquierda del PRD y hasta al entonces Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano. Nunca demostró pues, lealtad a una ideología ni a los personajes a los que entonces sirvió o estaba subordinado. 

Cuarto, una vez incorporado a Morena, su primera inclusión fue como secretario particular de Andrés Manuel López Obrador quien le dio la oportunidad posterior de ser Secretario de Seguridad Pública –¿porqué no lo elevaron a secretario ni Colosio, ni Fox?--, de tal forma que al frente de una dependencia de tal envergadura no pudo dar el ancho de la responsabilidad otorgada pues no pudo reunir ni la capacidad, experiencia, ni el perfil. Si hubiera tenido vergüenza no debió aceptar ese puesto. 

Quinto, su desconocimiento de la problemática que enfrentan los sonorenses en el Estado es patético. Sus 30 años en la CDMX, fueron donde perdió el contacto con los sonorenses sobre sus necesidades y carencias que chocan con la realidad. 

El hecho es que Alfonso quiere cortar el manzano desde la raíz, sin tomar en cuenta todo lo construido y a todas aquellas ramas, delgadas o fuertes, que lo conforman. 

Ese pensamiento le ha acarreado en Sonora, una serie de animadversiones que se ven reflejadas no solamente en las encuestas, sino en todos aquellos sonorenses que se encuentran desilusionados y agraviados por parte de su patrón, Amlo y que él mismo pregona en sus discursos. 

Esa falta de visión a su vez, rebota en las familias, sobre todo cuando nos preguntamos ¿qué aportaciones ha hecho y se reflejan en los sonorenses en estos momentos? 

Al contrario, no se cansa de pisar tanto ramas débiles como fuertes que conforman ese árbol al que se refirió Miguel Alemán Valdez.

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