El síndrome del ganador  

Día de publicación: 2021-05-17
Por: Armando Vázquez


COMO REGUERO DE pólvora corrió la decisión tomada por Ricardo Bours de unirse al Borrego Gándara. Hoy será el último debate entre los candidatos a la gubernatura, quien quite y se reafirmen públicamente los compromisos contraídos lo cual añade un ingrediente más de interés a este evento. 

Alfonso Durazo se encuentra ante una encrucijada: asistir o no. Ya sabemos que le va a ir mal pues no es su fuerte el debate y a lo mejor no se presente. Será cosa de esperar para conocer esto. 

Por la mañana de hoy citaron a conferencia de prensa por quienes manejan el MC a nivel nacional pues señalaron que la decisión de Ricardo no fue una acción consensada. Quién sabe, a lo mejor ponen a otro candidato, aunque ello les llevará un tiempo. Será cosa de unas horas para conocer si Ricardo estará presente en el debate. 

Fue una decisión sorpresiva para todos. Ricardo dejó en claro que era en bien de Sonora. 

Mientras esto ocurría, en Villa Toscana, El Borrego Gándara y Toño Astiazarán realizaban una reunión con la sociedad civil, principalmente señoras que sumaban más de mil, pues ese fue el número de sillas y hubo bastante gente de pie. 

Por cierto, este miércoles Toño tendrá un evento similar en la granja de Pavlo pero será con aquellas damas que luchan dentro del movimiento llamado Pro-Vida. 

El tema de la unión Bours-Gándara fue muy comentado en redes y tomó relevancia a nivel nacional. La aceptación llegó de twitter de personajes de alta relevancia en la política pues de alguna manera abre un parteaguas en el escenario y se convierte en un hecho histórico. 

A nivel de los equipos de trabajo fueron palpables dos sentimientos: el del triunfo por parte de los borreguistas que de seguro podrá ser observable en la cita que hará Ernesto en el post debate. 

Será un evento que pocos querrán perderse. Se tiene pronosticada tal cantidad de gente que posiblemente decidan tomar la plaza Emiliana de Zubeldía y no la Plaza de la Bandera como ocurrió en el primer evento. 

Aunque claro, si los de Morena deciden de nueva cuenta asistir a la Zubeldía, lo más seguro y para que no haya roces que conlleven actos de violencia, se decida organizar la manifestación en el mismo lugar que se sabe y que será insuficiente. 

El sentimiento de los seguidores de Alfonso Durazo fue de desánimo por lógica natural. Tanto el candidato de Morena como Adolfo Salazar, dirigente de dicho partido, expresaron su descontento por tal alianza y llegaron a expresar los slogans que siempre han manejado. 

Sin embargo, si no encuentran la estrategia debida – ya no caben las encuestas pues los veinte puntos que tanto han cacaraqueado lucen deslucidos y nada creíbles--, van a perder en esta semana un aliciente que desde hace buen tiempo han venido cultivando: el síndrome del ganador. 

Es muy posible que, para lograr incrementar la motivación, tengan que echar mano de Amlo y le pidan que visite Sonora pues en eso de andar pidiendo perdón a los chinos y pueblos indígenas, aquí también los hemos tenido, por lo que no descarte esta acción en los próximos días. 

Y claro está, de lograrse su visita, harán una magna manifestación. Pero no será suficiente pues la curva de la decepción es honda y salir de ese hoyo requiere de más días de los que se tienen para el día de la elección. 

Eso sí, el primer efecto que pudimos observar en la calle es que las mantas de apoyo colocadas por Morena por fuera de las casas de los viejitos que se ven beneficiados con su pensión, en una buena cantidad, desaparecieron. 

Vale la pena señalar que en estos momentos el foco del síndrome del ganador está del lado de los seguidores y simpatizantes de Ernesto Gándara y como es el último estirón de la campaña, se va a unir a ese esfuerzo extra programado para estas fechas lo cual elevará la autoestima de todos aquellos que se le unieron y muchos más que están en estos momentos en negociaciones, fuera de los ya conocidos. 

Habrá pues, militantes de otros partidos, como el PT, entre otros, que no tardan en demostrar públicamente su adhesión a Ernesto. 

Además, sume a esto el fortalecimiento natural que se dejará venir por parte de amplios sectores de la sociedad: católicos, maestros, líderes y una amplia gama de organizaciones empresariales, agrícolas, religiosas, etcétera, cuyo actuar será visible y palpable. 

La muerte de Abel Gutiérrez no fue en vano. Vale la pena resaltarlo. Salud por Abel. 

Uno de mis amigos me envió el siguiente mensaje: 

"Cuando el amor por la tierra y el origen es más grande que los proyectos personales surgen esto. Cuando la familia, nuestras formas de vida y nuestros valores están en riesgo, surge la solidaridad y la entrega por Sonora. Bien por Ricardo y por Ernesto, no seremos pasto seco que devore la perversidad de aquellos a quienes les urge destruir a nuestro país”.

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