Día de publicación: 2021-10-12
Por: Armando Vázquez


PUES YA SE CUMPLIÓ el primer mes del presente sexenio y en el aparato gubernamental siguen, me supongo, los ajustes propios de los 69 mil funcionarios incrustados en más de 80 organizaciones públicas que comprenden el gobierno de Sonora.  
Se comprende, pero no se justifica, que aún no hayan mostrado el Plan Estatal de Desarrollo que sirve más que nada de guía sobre una lluvia de ideas donde prevalecen unas y nunca se llevan a cabo otras.  
El documento es necesario para conocer el rumbo o preponderancia de las actividades económicas primarias, secundarias o terciarias o bien, en el terreno político cual será el estilo o las estrategias que se manejaran alrededor de los órganos que comprenden a la sociedad civil. Ni se diga del sector académico, de salud, seguridad y empleo.  
Por cierto, tampoco he tenido noticias de los planes municipales de desarrollo. Parece moda.  
Aunado a lo anterior y si se piensan desaparecer áreas de trabajo o plazas, pues mínimo se debe conformar una ley orgánica que permita conocer quienes se quedarán sin chamba y los funcionarios que seguirán en sus cargos. Esto ayudaría a aligerar el estrés burocrático que en estos momentos se vive. 

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