¿Otro Colosio al cadalso?

Día de publicación: 2021-12-08
Por: Feliciano J. Espriella



Hace 27 años, el sonorense Luis Donaldo Colosio Murrieta fue sacrificado para evitar que llegara a la presidencia de la República. Se ha especulado mucho en relación a los autores intelectuales sin que a la fecha haya una sola teoría verificada.

Lo que nadie al parecer duda, es que se trató de un crimen político orquestado por jerarquías políticas nunca identificadas. Si aceptamos la teoría del crimen por motivos políticos, tendremos que inferir que su presencia en la más alta magistratura del país habría sido obstáculo para que algunos altos personajes operaran desde las más altas cúpulas gubernamentales.

Sintetizando, se le envió al cadalso para allanar el encumbramiento de personajes por la vía de la política. Y a como se están presentando los acontecimientos, me parece que al hijo del malogrado político sonorense se le está enfilando a seguir los pasos de su padre, aunque afortunadamente sin pasar por el infortunio de perder la vida. Me explico:

Luis Donaldo Colosio Riojas, a sus 36 años de edad es un político del que podríamos decir ya no tan joven pero su carrera política es prácticamente incipiente. Nació en Sonora pero creció y ha vivido en Monterrey, Nuevo León la mayor parte de su vida.

 

En un principio repudió la política

Después de dedicar los primeros años de su vida profesional a actividades muy al margen de la política, sobre la cual en alguna ocasión se refirió de manera peyorativa declarando que jamás incursionaría en ella, hace tres años se desdijo y le entró de lleno.

Su ingreso a la función pública sucedió apenas en 2018, cuando se postuló para diputado en el Distrito IV local de Nuevo León por Movimiento Ciudadano (MC).

El hijo del famoso candidato priista fue electo con el 33.41% de los votos, por lo que tomó protesta en septiembre del mismo año como parte de la LXXV Legislatura del estado norteño.

Su popularidad y presencia política lo llevaron a la candidatura para la alcaldía de Monterrey en las elecciones de este año, abanderado por MC que tenía a la cabeza de la gubernatura a Samuel García. Obviamente ganó y actualmente tiene dos meses en el cargo, con el cual como es natural se está apenas familiarizando.

 

A la guerra y sin fusil

Sin embargo, de buenas a primeras, un diario de circulación nacional lo lanza al principal encordado político del país y lo pone en la misma palestra en la que contendió su padre, y de alguna manera que no queda muy clara, aparentemente lo pone casi a la par con quienes se han venido preparando desde años atrás para la gran contienda.

El pasado jueves Grupo Reforma publicó los resultados de una encuesta nacional de vivienda levantada del 24 al 28 de noviembre a mil adultos, quienes dieron su opinión sobre 12 políticos que consideraron presidenciables.  Los resultados fueron los siguientes:  Marcelo Ebrard, de Morena, con el 31% , Claudia Sheinbaum, de Morena, con el 30% y Luis Donaldo Colosio Riojas, con el 27%, que pone al sonorense en una aparente posibilidad de ser competitivo en caso de que participara en la elección de 2024. En la misma encuesta y muy por debajo en las preferencias vienen Ricardo Anaya y los demás.

La trampa aquí estriba en poner en una misma pregunta a los dos precandidatos más fuertes de Morena. De haber incluido sólo a Marcelo Ebrard o a Claudia Sheinbaum frente a Colosio, el diferencial en las preferencias hubiera sido mucho mayor, pero se hubiera apartado de las que en mi opinión vienen siendo las intenciones del Grupo Monterrey, otros fuertes grupos empresariales, la derecha mexicana y el dueño de MC, Dante Delgado, quienes probablemente son los responsables de lanzar al nobel político prácticamente a la guerra y sin fusil.

A falta de pan, buenas saben las tortillas

Ante la ausencia de figuras en las filas del PAN y del PRI que puedan ser competitivas en la próxima contienda presidencial, me parece que están intentando generar la idea de que sea el hijo del malogrado priista quien pueda descarrilar a Andrés Manuel López Obrador en su intento de dejar en la presidencia a alguien de su movimiento.

Sin embargo, dicha posibilidad es tan prematura como ilusoria. Ellos lo saben, y lo saben muy bien, pero el candidato Colosio Riojas sería, por su apellido, una fuente muy promisoria para jalar agua a los molinos de los anteriormente mencionados, o más específicamente, votos a las urnas.

Perderían la presidencia que de cualquier manera ya la sienten perdida pero tendrían más espacios en los legislativos, más alcaldías y posiblemente hasta más gubernaturas.

¿Y si Colosio quedara políticamente destruido en la aventura?

Seguramente lo lamentarían, pero nada más. Igual que como lo hicieron con su padre.

Por espacio, dejé para la próxima columna análisis y argumentación de por qué esto me parece un plan orquestado desde la derecha mexicana con el contubernio de Dante Delgado.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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