Dar hasta que duela: Mágalo

Día de publicación: 2022-05-09
Por: Feliciano J. Espriella


El pasado viernes fue presentado el libro "El Mágalo”, su vida en una conversación”, de la autoría del escritor sonorense Ignacio Lagarda Lagarda, actual cronista de la ciudad de Hermosillo”. La obra, es obvio que se refiere al muy conocido, popular y apreciado empresario, Miguel Ángel Figueroa Salcido.

Como al parecer ninguno de los presentadores del libro se enteró que su función en actos de esta naturaleza es dar a conocer los contenidos y estructura de la obra y no sólo la vida y milagros del personaje central, supongo por el título y por los comentarios de los presentadores, que el libro relata algunas anécdotas en las que el popular hermosillense ha sido protagonista en el ejercicio de su reconocida filantropía.

El propio homenajeado en la frase final del libro, deja muy en claro lo que ha sido en su ya larga vida y el rasgo que lo ha caracterizado: la generosidad, lo cual ilustra con una conocida frase de la madre Teresa de Calcuta: "Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más, muy ad hoc para el momento, el personaje y supongo que también para el libro.

No voy a referirme en esta ocasión a comentar hechos, situaciones o anécdotas en las que mi amigo Mágalo ha participado en acciones filantrópicas, que han sido muchísimas, por dos razones, primero, porque estoy seguro que la mayoría de quienes tienen el valor y generosidad de leerme, deben conocer una buena cantidad y, segundo, porque precisamente ese es el objetivo y supongo que el contenido del libro.

Para mí, la relevancia de un acto de esta naturaleza estriba no sólo en dar a conocer la bonhomía y altruismo de alguien cuya vida y acciones sirvan de ejemplo y promuevan la revitalización de valores, sino también en agradecer, reconocer, recompensar, distinguir y regresarle un poco de lo mucho que incondicionalmente ha dado, a un personaje ejemplar en el más amplio sentido de la palabra.

La laureada e inolvidable escritora tamaulipeca, Ana María Rabatté y Cervi, profundiza en este tema con un bello poema que tituló: "¡En vida hermano, en vida!”, que en uno de sus versos dice:

"No esperes a que se muera 

la gente para quererla

y hacerle sentir tu afecto

en vida, hermano, en vida”

Fue muy emotivo y conmovedor ver durante la presentación del libro el efecto emocional que en diversos momentos experimentó el Mágalo, sobre todo, cuando para terminar el acto intentó leer la parte final de la obra, un mensaje dedicado a sus hijos y nietos, frente al que literalmente se quebró y no pudo continuar. Lo leyó en su lugar, uno de sus entrañables amigos, Federico Soria, y es el siguiente:

"A mis hijos, que conozcan el esfuerzo que tuve qué hacer para lograr lo que ahora ven a pesar de no haber tenido estudios superiores y sepan porqué tanto tiempo no estuve con ellos en familia.

"A mis nietos, que todo este patrimonio en todos los sentidos sea para ellos y se sientan orgullosos de la vida de su abuelo amoroso, permanentemente preocupado por los demás, y a los hermosillenses, del Santa Claus de la colonia Modelo y de un ser humano que sólo se preocupa por dar, recordando siempre la frase de la madre Santa Teresa de Calcuta: ‘Hay que dar, dar hasta que duela, y cuando duela, dar todavía más’

Lamentablemente, homenajes, reconocimientos, muestras del afecto y amor que muchísimas personas sembraron y dieron frutos abundantes durante toda una vida, son soterrados y se exhiben sólo hasta que ya es muy tarde, cuando se fueron y ya no pueden disfrutarlos.

Sólo como corolario, quiero destacar un hecho que evidencia el altruismo y generosidad de Miguel Ángel ‘Mágalo’ Figueroa, los ingresos del libro, cuyo tiraje, precio y puntos de venta tampoco se mencionaron, serán donados a una casa hogar de mujeres, producto de un viejo anhelo no concretado de Monseñor Pedro Villegas, y que algunos de quienes vivieron en la casa hogar para varones y estudiaron en las escuelas que él fundó, crearon como homenaje póstumo al prelado.

Enhorabuena para quienes hayan tenido la idea del libro con mis más sinceras felicitaciones. Y para mi querido amigo Mágalo Figueroa, un fuerte abrazo con mi más amplio reconocimiento personal a su generosidad y a sus incansables esfuerzos para llevar a quienes menos tienen y más lo necesitan, aliento, amor y esperanzas.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

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