¿Respetable Lilly Téllez?

Día de publicación: 2022-06-06
Por: Feliciano J. Espriella



La semana pasada recibí por WhatsApp un mensaje para promocionar una nota titulada "Respetable Lilly Téllez, de SENSIBLE comentarista de TV, MUDASTE a ser una política sin TESIS”. Me llegó a través de lo que me parece una lista de distribución y lo envió el autor, un abogado que también escribe una columna de tinte político.

Le envié de vuelta, a propósito del título de la nota, una escueta frase: "¿Qué tiene de respetable?”, a lo que de inmediato el colega me respondió:

"Es una mujer, es amiga, ciudadana, hermana de fe cristiana, senadora, y no puede uno hostigar, acosar, discriminar, por razones políticas y de género, solo le hago ver a Lilly, que no tiene un marco teórico político-ideológico alterno al de AMLO de corte cristiano que la sustente. Que lo hay. No sé si esta sobre actuando, quizás este es el caso, o que sea una obtusa. Cosa que no creo, pues algo debe tener en la cabeza, para haber llegado tan alto en Tv Azteca de la CDMX , y en  la Política, no cualquiera llega a la cima como Ella”.

A mi vez, le envié como respuesta el siguiente mensaje: "Evidentemente tenemos distintos enfoques del término ‘respetable’, pero me parece un buen tema. Creo que lo abordaré en alguna columna próxima. Saludos

Y hoy cumplo con esa intención.

Para reforzar mi tesis en el sentido de que la señora Téllez no merece el adjetivo de respetable y no argumentar desde el fondo de mi subjetividad, busqué la definición y opiniones del adjetivo. Lamentablemente hay muy poco material en ese sentido y el diccionario de la Real Academia Española, sólo ofrece una muy breve descripción: Adj., Digno de respeto.

Sin embargo, en la búsqueda encontré un artículo en el que el autor desarrolla el tema desde la perspectiva opuesta, o sea la de personas no respetables. El título es el siguiente: "7 ACTITUDES QUE DEFINEN A UN HOMBRE QUE NO ES RESPETABLE”. Supongo que como actualmente vivimos tiempos en los que las damas exigen la igualdad de género, puede hacerse extensivo a las mujeres y por lo tanto utilizaré lenguaje con términos femeninos:

Transcribo el listado de las siete actitudes:

1. DISCUTE TODO EL TIEMPO.

Todo el tiempo está enojada, pareciera que odiara la vida pues nada le parece bien. Siempre encuentra la manera de arruinarle el día a otros y tener un problema. Hace conflictos en donde no los hay.

2. GRITA Y NO ESCUCHA.

Piensa que necesita gritar o hablar demasiado fuerte para ser escuchada, piensa que sus palabras toman poder de esa manera, sin embargo, ocurre todo lo contrario, pues no logra expresarse ni ser comprendida.

También nunca se da la oportunidad de escuchar lo que otros quieren decir.

3. SE CONTRADICE.

A simple vista, se puede notar que no sabe lo que quiere, dice una cosa y hace todo lo contrario. No es congruente en ningún momento.

Pareciera que sólo busca una oportunidad y sólo está del lado que más le conviene.

4. QUIERE TENER LA RAZÓN.

No es capaz de defender sus argumentos, simplemente piensa que tiene la razón porque es así y punto.

5. QUIERE TODO, SIN NINGÚN ESFUERZO.

Piensa que merece lo mejor, pero nunca ha luchado por obtenerlo. Ha crecido creyendo que su familia, amigos, contactos o la vida la recompensará sin esfuerzo.

6. ES CAPRICHOSA.

Se aferra en tener todo aquello que otras personas tienen, solo para ser la ganadora. En ocasiones, el punto no es ganar, sino vencer al otro.

7. HABLA MAL DE LOS DEMÁS.

Una mujer no respetable es aquella que se la pasa hablando mal de otros, enfocándose en sus defectos y provocando problemas.

Sólo saca provecho de la información que conoce, siente que, si conoce el punto débil de los demás y usarlo a su favor, podrá ganar.

En mi opinión, a Lilly Téllez le acomodan perfectamente las 7 actitudes, y como dice la canción, por eso y por muchas cosas más, no es respetable. Un ejemplo:

Hace poco se dirigió desde la Cámara de Senadores, al diputado Gerardo Fernández Noroña, gritándole y gesticulando, con el apodo de changoleón’ lo que pone en evidencia el clasismo de la señora, y no lo dijo una, sino cuando menos en cinco ocasiones, para rematar gritándole "cobarde Changoleón”.

No quiero ni imaginarme qué estuviera pasando si hubiera sido a la inversa, y el diputado, utilizando el apodo que le adjudicaron a la Senadora en las redes, le hubiera gritado a voz en cuello: "Cobarde Lela Téllez”.

Se hubiera hecho la víctima manifestándose agredida y seguramente lo habría acusado ante la CNDH, la SCJN, la OEA, la ONU, la Unión Europea y hasta en la corte celestial, de violencia de género. Con todo y que además ella sí es cobarde en grado superlativo, pues se escuda detrás de su calidad de mujer y la impunidad que le otorga el ser senadora para insultar, difamar, retar y muchas otras cosas más,

Por todo ello, en lo personal no considero de ninguna manera respetable a Lilly Téllez. Y en cuanto a la definición del licenciado sobre su persona, todos los logros que menciona ha alcanzado, me parece que los exageró en grado superlativo. No llegó muy alto en TV Azteca y se movió siempre en una mediocre medianía, así como tampoco llegó por méritos propios, le abrió el camino uno de sus exesposos. Fue una arribista, al igual que en la política. Y si alguna parte de su anatomía ha utilizado para escalar, no me parece que haya sido la que señala el abogado.

 

Por hoy fue todo. Gracias por su tolerancia y hasta la próxima.

 

Twitter: @fjespriella

Correo: felicianoespriella@gmail.com

 
 

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